El 49% de los autónomos afirma haberse visto afectado al intentar alquilar una vivienda por el hecho de ser autónomo

  • El Observatorio del Trabajo Autónomo de UATAE visibiliza una nueva forma de discriminación en el acceso a la vivienda
  • La inestabilidad percibida del trabajo por cuenta propia dificulta trámites tan esenciales como alquilar una casa

 Madrid, 28 de agosto de 2025

Casi la mitad del colectivo, en concreto el 49%, reconoce haberse enfrentado a dificultades al intentar acceder a una vivienda en alquiler por el mero hecho de ser trabajadora o trabajador por cuenta propia. Así lo constata la segunda ola de encuestas del Observatorio del Trabajo Autónomo impulsada por la Unión de Asociaciones de Trabajadores Autónomos y Emprendedores (UATAE), que en esta edición ha profundizado en cómo el mercado de la vivienda impacta en la vida cotidiana del colectivo. Ser autónomo se ha convertido, de facto, en un obstáculo para acceder a un derecho constitucional. Muchos arrendadores exigen condiciones más estrictas, fianzas adicionales o directamente rechazan contratos si la persona no tiene una nómina fija. La aparente “inseguridad” de los ingresos autónomos está traduciéndose en una discriminación silenciosa, especialmente para quienes están empezando o tienen ingresos variables a pesar de ser estables en el tiempo.

María José Landaburu, secretaria general de UATAE, subraya que, “el trabajo autónomo no puede seguir siendo un estigma que te impida alquilar una casa, que el 49% del colectivo diga que ha tenido problemas para alquilar por este motivo demuestra que hay una vulnerabilidad estructural que no se está afrontando”. En ese sentido, desde UATAE exigen medidas urgentes para frenar esta forma de exclusión como el refuerzo de la protección social que otorgue más confianza y respaldo ante terceros. O el desarrollo de programas de vivienda pública que impidan la discriminación por ser autónomo, mujer, migrante, etc.

El Observatorio del Trabajo Autónomo continúa revelando los desafíos estructurales del colectivo. Esta segunda edición, centrada en el acceso al alquiler de locales, a la vivienda y los efectos del mercado inmobiliario, pone en evidencia la necesidad de que las políticas públicas empiecen a integrar de forma real y efectiva al trabajo autónomo en todas las dimensiones sociales. “El hecho de que un autónomo pueda desarrollar una actividad económica con éxito, generar empleo y aportar a la economía, pero no pueda alquilar una vivienda en igualdad de condiciones que un asalariado, evidencia una brecha que va más allá de lo económico”, sentencia Landaburu.