34.361 autónomos se incorporan con respecto a agosto del año pasado

● El colectivo pierde 8.662 en términos intermensuales
● UATAE advierte de la necesidad de reforzar la protección social y consolidar el sistema de cotización por ingresos reales

Madrid, 2 de septiembre de 2025

Según los datos del Ministerio de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones publicados esta mañana, la afiliación al Régimen Especial de Trabajadores Autónomos creció interanualmente en un 1%. El número de autónomos en agosto se situó en 3.405.711, lo que supone un descenso de -8.662 autónomos con respecto al mes anterior. Por lo que respecta al mismo periodo comparado con el año anterior, septiembre incorpora 34.361 autónomas y autónomos. En términos de empleo, agosto marca el fin del verano y deja pérdidas y un aumento del paro. Estos datos dibujan el cierre habitual del ciclo estival en el mercado laboral. Tras el impulso de la campaña turística y de verano, el empleo refleja su cara más frágil, sectores como comercio (-1.838), educación (-1.767), industria manufacturera (-808), agricultura (-794), se llevan la peor parte dentro del colectivo.

En este contexto, el trabajo autónomo ofrece una fotografía ambivalente. El contraste entre la pérdida mensual y el crecimiento interanual revela dos claves estructurales, por un lado, la fuerte exposición del autoempleo a los ciclos estacionales, por otro, su papel como motor de resistencia en un mercado laboral que, pese a los vaivenes, acumula ya varios trimestres de mejora sostenida. Desde la Unión de Asociaciones de Trabajadores Autónomos y Emprendedores (UATAE) destacan que el empleo autónomo sigue siendo un pilar esencial de la economía, pero también uno de los más vulnerables a la falta de estabilidad y a los costes crecientes que afronta el colectivo, como los alquileres de locales o la competencia de grandes plataformas digitales.

El fin del verano vuelve a poner de relieve que la estacionalidad golpea con fuerza a miles de trabajadoras y trabajadores por cuenta propia. En este sentido, UATAE recuerda la necesidad de consolidar un sistema de cotización por ingresos reales que aporte seguridad y de avanzar en una mayor equiparación de derechos en protección social, para que el autoempleo no quede relegado a una opción frágil frente al trabajo asalariado. En palabras de María José Landaburu, secretaria general de UATAE, “los datos nos confirman que el trabajo autónomo crece en términos anuales y sigue aportando músculo al empleo en nuestro país, pero la caída de agosto refleja que el colectivo continúa expuesto a la estacionalidad y a la falta de un colchón de protección suficiente”. Por ello, “es imprescindible que se refuercen las coberturas sociales, como la prestación por cese de actividad o el acceso a subsidios, para garantizar que el trabajo autónomo sea sinónimo de estabilidad y no de precariedad”, refuerza Landaburu. Con todo, UATAE valora que el aumento interanual de afiliación refuerza la importancia del autoempleo y advierte que el reto de fondo sigue siendo convertir ese crecimiento en empleo autónomo de calidad, con derechos y protección social.