UATAE Extremadura se alegra de la disminución de los accidentes laborales en el colectivo autónomo de la región, pero cree que aún queda mucho por hacer

UATAE siniestralidad y accidentes de trabajo de los autónommos

Los datos de accidentes laborales en el trabajo autónomo durante el pasado año 2024 en Extremadura se han situado en 923 incidencias, de los cuales 642 corresponden a la provincia de Badajoz y 281 a la de Cáceres. Es una cifra inferior a la del 2023 que cerró el año 1.049. Para la Unión de Asociaciones de Trabajadores Autónomos y Emprendedores (UATAE) de Extremadura sería un error que estas cifras se interpretasen como un avance en la seguridad laboral, porque la realidad es más compleja. Como refleja David Campo, Presidente de UATAE Extremadura, “la baja de los accidentes laborales en la región no responde a una mejora en las condiciones de trabajo ni a una mayor protección para las y los autónomos, lo que reflejan estas cifras es el miedo a perder ingresos por baja laboral y la precarización que muchos sectores tienen que afrontar a diario”.

Analizando los datos que facilita el Ministerio de Trabajo, los autónomos y autónomas de la región han sufrido la mayoría de los accidentes laborales en su puesto de trabajo, 891, a los que se le suma 32 de accidentes “in itinere”. De estos, 876 accidentes han sido leves, 43 han sido graves y 4 han sido mortales.

Desde UATAE Extremadura, queremos recordar que las y los trabajadores por cuenta propia son el único colectivo sin acceso pleno a la prevención de riesgos laborales, salvo que contraten medios privados. Sin embargo, la verdadera trampa no está solo en la falta de prevención, sino en la ausencia de medidas concretas que permitan desarrollar su actividad económica diaria con la misma seguridad que la realizan las y los asalariados. Desde UATAE Extremadura denunciamos que una gran mayoría de las y los autónomos siguen trabajando incluso estando enfermos o lesionados.

Basta con comparar que, si una persona asalariada sufre un accidente, la empresa cubre la baja y la Seguridad Social le garantiza una prestación. Sin embargo, para el colectivo autónomo, un accidente grave puede significar el cierre definitivo de su actividad económica. La protección social del colectivo sigue siendo insuficiente y no siempre se logra garantizar una cobertura real para quienes ven interrumpida su actividad por un accidente laboral. En ese sentido, desde UATAE Extremadura insisten en que el debate no debe centrarse solo en la caída de los accidentes registrados, sino en cómo mejorar la seguridad laboral de las y los autónomos a largo plazo.