Las mujeres explican más de la mitad del crecimiento anual del trabajo autónomo pero la brecha persiste

  • El número de autónomas crece a mayor ritmo: +19.211 mujeres (+1,5%) frente a +15.726 hombres (+0,7%)
  • Pese al avance, las mujeres representan el 37% del total
  • UATAE reclama políticas específicas para consolidar el impulso y mejorar la calidad del autoempleo femenino

Madrid, 25 de septiembre de 2025

Los datos confirman una dinámica relevante desde la perspectiva de género, el colectivo femenino está tirando con fuerza del trabajo autónomo. Según las cifras, hay 2.154.329 autónomos hombres (63,0%) y 1.262.934 autónomas mujeres (37,0%). Pero si se tiene en cuenta el balance interanual, los hombres han crecido en 15.726 personas (+0,7%) y las mujeres en 19.211 (+1,5%). El análisis cuantitativo muestra una lectura doble. Por un lado, el aumento absoluto de afiliadas (19.211 mujeres sobre un total de 34.937 nuevas altas entre ambos sexos) explica aproximadamente el 55% del crecimiento anual, pese a que las mujeres representan algo más de un tercio del conjunto. Por otro lado, la radiografía sigue dejando a las mujeres en situación de minoría dentro del conjunto del colectivo. Con un 37% del total su presencia continúa siendo claramente inferior a la masculina, lo que evidencia que las posiciones de poder y la representación en determinados sectores siguen estando desequilibradas.

Para la Unión de Asociaciones de Trabajadores Autónomos y Emprendedores (UATAE) existe una combinación de factores, porque como explica la secretaria general de UATAE, María José Landaburu, “hay satisfacción por el avance, pero no podemos perder el foco en la exigencia de políticas que garanticen este aumento y consolidación”. El mayor ritmo de crecimiento femenino refleja, según la Organización, la persistencia de factores que empujan al autoempleo por necesidad, “las dificultades para acceder a empleos estables, las brechas en conciliación y, en muchos casos, la búsqueda de una vía para compatibilizar cuidados y trabajo son las claves principales de estas cifras”, expone Landaburu, y, añade, “que más de la mitad del aumento lo expliquen las mujeres es una buena noticia, pero no basta, necesitamos que ese crecimiento vaya acompañado de trabajo autónomo de calidad, de una protección social real y de medidas de corresponsabilidad que permitan que emprender no termine siendo sinónimo de precariedad”.

UATAE subraya que el crecimiento relativo femenino (1,5% frente al 0,7% masculino) abre una oportunidad para reducir la brecha, pero también implica retos específicos. Muchas autónomas se concentran en actividades con bajas barreras de entrada y márgenes limitados (comercio local, cuidados, servicios personales), sectores que necesitan políticas de impulso para mejorar productividad, digitalización y estabilidad de ingresos. En ese sentido, la Unión de Autónomos reclama a las administraciones medidas orientadas a consolidar este avance y a transformar el crecimiento en empleo de calidad con medidas reales de corresponsabilidad y cuidados, incluida la ampliación de plazas de educación infantil y la promoción de modelos de jornada flexible y permisos compatibles con la actividad autónoma. Además de reforzar la protección social, y de impulsar la equiparación de subsidios como el de mayores de 52 años.