- El empleo autónomo desciende en términos intermensuales un 0,21%
- Landaburu: “seguimos reclamando medidas que mejoren la protección del colectivo, es necesario fijar un horizonte con medidas que nos permitan avanzar hacia la cotización por ingresos reales, la igualación del acceso a subsidios y prestaciones, y acabar con el trato desigual que reciben los autónomos frente a otras formas de empleo”
Madrid, 4 de agosto de 2025
Según los datos del Ministerio de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones publicados esta mañana, la afiliación al Régimen Especial de Trabajadores Autónomos descendió en un 0,21%. El número de autónomos en julio se situó en 3.414.373, lo que supone un descenso de -7.286 autónomos con respecto al mes anterior. En ese sentido, con respecto al año anterior se incrementa 32.889 autónomos (+0,97%). En términos de empleo, se vuelve a superar un techo histórico, con 21.865.503 afiliaciones de media a la Seguridad Social, después de sumar 4.400 nuevas personas afiliadas. Para la Unión de Asociaciones de Trabajadores Autónomo y Emprendedores (UATAE), el comportamiento del trabajo por cuenta propia en el mes de julio es el esperado, ya que tradicionalmente sufre un descenso en este mes, especialmente por el impacto en el sector de la educación que experimentó una caída de 3.861 autónomos.
Desde la Organización se destaca que el descenso del trabajo autónomo durante el mes de julio no es alarmante, pero sí sintomático: “La buena marcha del empleo asalariado no tiene por qué trasladarse automáticamente al trabajo autónomo, sobre todo si no se refuerzan sus derechos y condiciones de estabilidad”, apunta María José Landaburu, secretaria general de UATAE. Por ello, piden que el nuevo curso político en septiembre venga acompañado de un refuerzo de la agenda legislativa para garantizar igualdad de derechos y protección para quienes impulsan con su esfuerzo diario gran parte del tejido productivo del país. En ese sentido, como refleja Landaburu, “hay que apostar por la equiparación de subsidios como el de mayores de 52 años, del que hoy las personas trabajadoras autónomas están excluidas”. Así como, “la consolidación y mejora del sistema de cotización por ingresos reales, todavía en proceso de implementación”. El refuerzo de la protección por cese de actividad tiene que ser otro de los pilares que destacan desde UATAE. Además de una batería de medidas de conciliación y salud laboral.
Porque como indica Landaburu, “el pulso del trabajo autónomo sigue firme y acompasado al ritmo del progreso colectivo, cada cifra no es solo un dato, sino el reflejo de miles de historias que sostienen nuestras ciudades, nuestros pueblos, nuestra economía”. Por eso, “desde UATAE vamos a seguir trabajando para que este camino esté cada vez mejor señalizado, con más derechos, más protección y más oportunidades, porque cuando el trabajo autónomo avanza, avanzamos todas y todos”, concluye Landaburu.

