UATAE Mujer y FEDEPE instan a la protección de las mujeres autónomas desde el marco jurídico y la mejora del acceso a la financiación

  • María José Landaburu: “El 99% de las mujeres deciden ser autónomas por necesidad al no poder encontrar trabajo”
  • Ana Bujaldón, presidenta de FEDEPE: “Cerrar todas las brechas de género puede suponer incrementar hasta en un 15% el valor del PIB”
  • José María Torres, presidente de Conpymes: “Solo un 40% de las empresas cuenta con un plan de igualdad”
  • Aurea Esparza, psicooncóloga: “Sí hace falta una tribu para criar un niño, también se necesita una tribu para apoyar a una mujer autónoma”
  • María José Martí, emprendedora en EEUU: “Dar el salto de emprender o trabajar por tu cuenta tiene que ver con querer tener control de la situación y la capacidad para cambiar cosas: es un vehículo para llegar donde quieres”

Nueva York, 12 de marzo de 2024

UATAE Mujer y FEDEPE organizaron, el pasado 12 de marzo, en el marco de la 68 CSW de Naciones Unidas (Comisión sobre la condición Jurídica y Social de la Mujer) un side event titulado: ‘Autoempleo y emprendimiento como empoderamiento económico femenino’ y que quería aportar su visión al tema central de la CSW 2024: invertir en igualdad de género para combatir la pobreza. El evento tuvo lugar en el Instituto Cervantes de Nueva York y en el participaron María José Landaburu, secretaria general de UATAE-Mujer, Ana Bujaldón, presidenta de FEDEPE; José María Torres, presidente de Conpymes; Áurea Esparza, psicooncóloga y María José Martí, emprendedora y CEO de la empresa zeroerror.ai de inteligencia artificial en EEUU. El coloquio fue moderado por Ana B Nieto, periodista en DW español y miembro de la directiva de FEDEPE, quien recordó, precisamente, que el 12 de marzo, fecha de celebración del side event es el Equal Pay Day en EEUU, Día de la paridad salarial entre hombres y mujeres.

Entre los temas que centraron el debate destacó el análisis de los motivos y causas que impulsan el emprendimiento femenino o su salto al trabajo autónomo, la precarización de las condiciones laborales de las mujeres, especialmente las autónomas; la corresponsabilidad y los cuidados, la protección jurídica y económica o la dificultad del acceso a la financiación.

María José Landaburu, secretaria general de UATAE explicó que: “el 99% de las mujeres que se dan de alta como autónomas lo hace por necesidad”, destacando igualmente, el incremento del número de mujeres de origen migrante que deciden ser autónomas, un porcentaje de crecimiento de hasta en 18% en los últimos años. “Son mujeres que no tienen la posibilidad ni de elegir la actividad que quieren hacer. No consiguen trabajo y se lanzan al trabajo autónomo, muchas veces en un salto al vacío”.

Ana Bujaldón, presidenta de FEDEPE, añadió una circunstancia más a esta situación de vulnerabilidad que lanza a las mujeres a hacerse autónoma como es el factor de la edad. Las mujeres senior de más de 45 años son las que sufren más el desempleo de larga duración en España. “No importa la cualificación o experiencia, ni siquiera llegan a la fase de la entrevista, esto impulsa que quieran emprender”, argumentó.

María José Martí, CEO de la startup de Inteligencia Artificial ZeroError.ai explicó a través de su propio testimonio cómo sintió esta desconfianza del mundo de los negocios ante su proyecto, mientras reflexionó sobre cómo dar el salto de emprender o trabajar por cuenta propia tiene que ver con querer tener control de la situación y la capacidad para cambiar cosas: “es un vehículo para llegar donde quieres. Por eso es tan importante garantizar el acceso a la financiación y ofrecer apoyo, sobre todo al principio, para que no se deshinche la ilusión”.

Los cuidados y los desequilibrios en la corresponsabilidad fueron otros de los protagonistas del coloquio. Áurea Esparza, psicooncóloga recalcó que, “si bien se dice que se necesita una tribu para criar a un niño, también es necesaria dicha tribu para apoyar a una mujer autónoma”. Esparza explicó que “la exigencia de que la fortaleza tenga que venir de la mujer es una trampa, una nueva carga que le añadimos a la mujer autónoma o emprendedora. Debemos plantearlo desde los recursos que, como sociedad, podemos aportar para que disponga de las herramientas suficientes para poder ejercer esa profesión. No hay democracia sin igualdad, pero tampoco hay democracia sin cuidados”, zanjó.

José María Torres, presidente de Conpymes recordó que solo un 40% de las empresas españolas ha implementado planes de igualdad y que los estereotipos sexistas siguen marcando la educación en la infancia. Torres puso en valor que las empresas lideradas por mujeres son más rentables y duran más en el tiempo. Igualmente, insistió en la necesidad de preparación y formación porque “no todo el mundo está preparado para llevar una empresa, más aún cuando la gente emprende desde la necesidad”.

Para María José Landaburu, cuando se habla de corresponsabilidad es algo que excede el reparto entre hombres y mujeres, afecta a la administración y también al conjunto de la ciudadanía. La secretaria general de UATAE defendió herramientas para garantizar que las mujeres autónomas no sufrieran la desprotección, por ejemplo, con la rescisión de sus contratos al quedarse embarazadas o enfrentarse a una enfermedad. Entre estos instrumentos que pudieran desmercantilizar el trabajo autónomo, Landaburu exigió un estatuto del trabajador que incluya el trabajo autónomo, así como garantizar que las mujeres formen parte de las negociaciones colectivas y de los foros donde se toman las decisiones.

Ana Bujaldón, presidenta de FEDEPE, reforzó esta necesidad de liderazgo femenino en las empresas y recalcó la trascendencia de mejorar el acceso a la financiación para las mujeres autónomas o empresarias para permitirles hacer crecer su proyecto y alcanzar mayor bienestar laboral y personal. “Cerrar todas las brechas de género puede suponer hasta un 15% del valor del PIB”, concluyó la presidenta de FEDEPE, quien recordó además que: “trabajo que se feminiza, trabajo que se precariza. Es algo que tiene mucho que ver con el valor que se da al trabajo de las mujeres”, por lo que consideró que es preciso conseguir “mayor reconocimiento” para el liderazgo femenino empresarial.

El side event de UTAE-Mujer y FEDEPE finalizó con un turno de preguntas entre el público, invitando a todas las oyentes a defender un marco de protección social y económico mayor para las mujeres que emprenden o se lanzan al trabajo autónomo, especialmente entre aquellas más vulnerabilizadas.