- UATAE destaca que el primer trimestre suele mostrar una mayor volatilidad en el empleo, especialmente en actividades estacionales
- Landaburu recuerda que: “la EPA también permite aflorar situaciones de falsos autónomos que no aparecen con la misma claridad en la afiliación”
Madrid, 28 de abril de 2026
La Encuesta de Población Activa (EPA) del primer trimestre de 2026 publicada hoy por el Instituto Nacional de Estadística (INE) muestra un descenso de 68.600 trabajadores por cuenta propia respecto al trimestre anterior, dentro de un contexto general de ajuste estacional del mercado laboral que también ha afectado al conjunto de la ocupación. En total, el empleo cayó en 170.300 personas durante el primer trimestre del año, situándose en 22.293.000 ocupados, mientras que el paro aumentó en 231.500 personas hasta alcanzar los 2.708.600 desempleados. La tasa de paro se situó en el 10,83%, siendo el peor primer trimestre para el empleo desde 2013.
Desde la Unión de Asociaciones de Trabajadores Autónomos y Emprendedores (UATAE), su secretaria general, María José Landaburu, expone que el primer trimestre del año suele reflejar una mayor volatilidad en el empleo y especialmente en el trabajo autónomo, muy vinculado a sectores con fuerte componente estacional como el comercio, la hostelería o determinados servicios. “El inicio de año suele ser un momento de mayor ajuste para muchos pequeños comercios y actividades por cuenta propia”, por ello, “la EPA vuelve a mostrar esa realidad y nos recuerda la importancia de seguir consolidando mecanismos de protección que permitan dar estabilidad al trabajo autónomo”.
Desde UATAE recuerdan además que la EPA tiene una particularidad importante frente a los datos de afiliación a la Seguridad Social, “al tratarse de una encuesta basada en la autopercepción laboral de las personas entrevistadas, permite observar con más claridad fenómenos como el de los falsos autónomos”, señala Landaburu. Muchas personas que figuran administrativamente como autónomas, cuando son preguntadas en la EPA sobre su situación laboral, responden que en realidad trabajan como asalariadas porque su relación laboral funciona de facto como tal. Esta diferencia metodológica explica parte de la distancia que habitualmente existe entre los datos de afiliación al RETA y los resultados de la EPA sobre trabajo por cuenta propia.
Porque como explica Landaburu, “la EPA no solo mide ocupación, también nos ayuda a entender mejor la calidad real del empleo, porque cuando una persona dada de alta como autónoma se reconoce a sí misma como asalariada, estamos ante una señal clara de precariedad y, muchas veces, de falsos autónomos que siguen existiendo en nuestro mercado laboral”. La Organización considera que esta lectura es especialmente relevante en un momento en el que persisten fórmulas de externalización y falsas relaciones mercantiles que trasladan los costes empresariales a trabajadores que deberían estar protegidos por el régimen general.
UATAE insiste en que el análisis trimestral sigue siendo útil para identificar tensiones concretas en el trabajo autónomo y actuar con anticipación. “Necesitamos seguir avanzando en protección social, en cotización ajustada a la realidad de las y los autónomos y en la lucha contra el fraude laboral, fortalecer el trabajo autónomo también pasa por garantizar que quien es asalariado tenga derechos de asalariado, y que quien emprende pueda hacerlo con seguridad y estabilidad”, concluye Landaburu.

