- Landaburu, «las necesidades, los clientes y las posibilidades son diferentes, las políticas públicas tienen que partir de esa realidad»
Madrid, 20 de agosto de 2026
Una página web que nadie actualiza, un programa que apenas se utiliza o una tienda online difícil de mantener no solucionan los problemas del pequeño comercio rural. UATAE considera la necesidad de revisar los modelos actuales y abrir una segunda etapa de digitalización centrada en el apoyo al comercio rural. La Unión de Asociaciones de Trabajadores Autónomos y Emprendedores (UATAE) reclama una estrategia específica para los pequeños comercios de los municipios rurales que combine tecnología, formación y acompañamiento continuado. El objetivo, sostiene la Organización, debe ser sencillo, que la digitalización sirva para ahorrar tiempo, reducir costes, encontrar nuevos clientes y facilitar la gestión diaria de actividades que, en muchos casos, funcionan con una o dos personas.
UATAE considera importante trasladar al pequeño comercio las posibilidades que están abriendo herramientas de automatización, evitando que vuelva a producirse una brecha entre las grandes multinacionales que tienen conocimientos y recursos para incorporarlas y aquellos que quedan fuera. Gestión de pedidos y proveedores, facturación, inventarios, comunicación con clientes, venta por internet o promoción de productos son algunas de las tareas en las que estas tecnologías pueden reducir una carga de trabajo especialmente pesada para quienes atienden personalmente sus establecimientos.
Para ello, UATAE propone reforzar la formación práctica y presencial en los municipios, acompañar a las y los autónomos después de instalar las herramientas y adaptar los programas públicos a las necesidades reales de cada actividad. La Organización reclama también mantener el esfuerzo en conectividad, porque disponer de una conexión estable y de calidad continúa siendo una condición básica para cualquier proceso de modernización económica en el medio rural. «No tiene sentido ofrecer la misma solución a un comercio de una capital que a una tienda de un municipio de 800 habitantes», apunta la secretaria general de UATAE, María José Landaburu.
UATAE recuerda, además, que la digitalización no puede convertirse en la respuesta automática a todos los problemas del comercio rural. La pérdida de población, la falta de relevo generacional, los costes de mantener abierta una actividad y las dificultades logísticas siguen condicionando la supervivencia de muchos establecimientos. «Un pueblo que pierde su comercio pierde mucho más que un establecimiento», concluye Landaburu. «Si queremos mantener actividad económica y servicios en nuestros municipios, tenemos que conseguir que la tecnología juegue a favor de quienes siguen levantando la persiana cada mañana».

