Un autónomo muere por accidente laboral cada cinco días en España

UATAE siniestralidad y accidentes de trabajo de los autónommos
  • UATAE alerta de que los accidentes con baja entre trabajadores por cuenta propia descienden un 2,4%, mientras los mortales aumentan un 24,1%
  • La construcción concentra 14 de las 32 muertes producidas durante la jornada laboral y presenta una incidencia 2,5 veces superior a la media del trabajo autónomo

Madrid, 20 de agosto de 2026

Un total de 36 trabajadores por cuenta propia han muerto como consecuencia de un accidente laboral durante los seis primeros meses de 2026. Son siete más que en el mismo periodo del año pasado y suponen un incremento del 24,1%. La cifra equivale a un autónomo fallecido aproximadamente cada cinco días durante el primer semestre. Para UATAE, el dato resulta preocupante porque se produce mientras el número global de accidentes laborales con baja entre los trabajadores por cuenta propia evoluciona en sentido contrario. Entre enero y junio se contabilizaron 13.358 accidentes, frente a los 13.688 registrados un año antes, lo que supone un descenso del 2,4%. «Que haya menos accidentes es una buena noticia, pero no podemos hablar de una evolución positiva mientras aumentan de esta manera las muertes porque detrás de estas cifras hay personas que salieron a trabajar y no volvieron a casa», señala la secretaria general de UATAE, María José Landaburu.

De los accidentes registrados entre trabajadores por cuenta propia, 12.389 tuvieron lugar durante la jornada laboral y 969 fueron in itinere. Los primeros dejaron 12.087 accidentes leves, 270 graves y 32 mortales. A ellos se suman otros 33 accidentes graves y cuatro fallecimientos en los desplazamientos de ida o vuelta del trabajo. Los datos muestran además importantes diferencias según la actividad desarrollada. La construcción vuelve a aparecer como uno de los principales puntos negros de la siniestralidad entre las y los autónomos. Durante el primer semestre acumuló 3.809 accidentes en jornada, de los que 75 fueron graves y 14 mortales. Aunque la construcción representa alrededor del 31% de los accidentes en jornada de los trabajadores por cuenta propia, concentra casi el 44% de las muertes producidas durante el trabajo.

La diferencia aparece todavía con mayor claridad al observar los índices de incidencia. Para el conjunto del trabajo autónomo, el índice medio se sitúa en 60,8 accidentes por cada 100.000 trabajadores con las contingencias profesionales cubiertas. En la construcción asciende a 155,1, aproximadamente dos veces y media la media general. También presentan niveles elevados el sector agrario, con un índice de 122,8, y la industria, con 103,8, mientras que los servicios se sitúan en 37,0. «Hay actividades en las que estamos viendo una exposición al riesgo que exige una respuesta mucho más intensa, no podemos asumir como inevitable que trabajar en la construcción, el campo, el transporte o determinados oficios implique convivir con una probabilidad mucho mayor de sufrir un accidente grave o mortal», apunta Landaburu.

​En cifras absolutas, Andalucía concentra el mayor número de accidentes en jornada entre autónomos, con 2.262, seguida de Cataluña, con 1.667; Comunitat Valenciana, con 1.461; y Comunidad de Madrid, con 1.127. UATAE considera que estos datos vuelven a poner sobre la mesa la necesidad de reforzar la prevención de riesgos laborales específicamente dirigida al trabajo autónomo, teniendo en cuenta las características de quienes no cuentan con la estructura preventiva de una empresa de mayor tamaño. «Durante demasiado tiempo se ha dado por hecho que el autónomo tenía que gestionar prácticamente en solitario también los riesgos de su actividad, tenemos que conseguir que la cultura preventiva, el asesoramiento y las herramientas para trabajar con seguridad sean accesibles para cualquiera, independientemente del tamaño de su negocio», sostiene Landaburu. La organización insiste en que la reducción del número total de accidentes no puede ocultar el incremento de la mortalidad. En los seis primeros meses del año hubo un 2,4% menos de accidentes con baja entre los trabajadores por cuenta propia, pero un 24,1% más de fallecimientos.