- La organización subraya que un sistema sólido de coberturas evitaría tener que improvisar medidas específicas en cada crisis
- UATAE pone en valor la labor del sector público y el compromiso del taxi, y advierte contra las estimaciones económicas sin base real
Madrid, 30 de abril de 2025
Ante el impacto generado por el gran apagón que ha afectado a todo el país, desde la Unión de Asociaciones de Trabajadores Autónomos y Emprendedores (UATAE) lanza una reflexión de fondo que va más allá de la excepcionalidad del día vivido. La necesidad urgente de que el colectivo cuente con una verdadera red de protección social ante situaciones sobrevenidas. Las afectaciones en numerosos comercios hasta actividades vinculadas a la hostelería, servicios personales o reparto, han evidenciado una vez más lo frágil que es el día a día del trabajo autónomo ante cualquier alteración del entorno. UATAE considera que, si existiera un sistema de coberturas sociales más sólido, sostenido por una cotización realmente justa y adaptada a los ingresos reales, muchas de estas situaciones podrían gestionarse con mayor previsión y menos sufrimiento económico para las personas trabajadoras por cuenta propia.
Porque como señala María José Landaburu, secretaria general de UATAE, “no se trata de crear medidas improvisadas cada vez que ocurre una crisis, se trata de construir una estructura que ya prevea y proteja cuando llega la tormenta, hoy ha sido un apagón, mañana puede ser otra emergencia”. La activación de los protocolos de emergencia, la implicación de los servicios públicos y la voluntad de garantizar información y seguridad han sido fundamentales para reducir las consecuencias negativas de una jornada marcada por la incertidumbre. No obstante, consideran imprescindible que Red Eléctrica Española asuma su responsabilidad, que se depuren las causas y posibles negligencias, y que se avance hacia un modelo energético público, transparente y enfocado en el interés general. “La energía no puede ser un negocio opaco en manos de unos pocos, sino un derecho y un bien estratégico cuya gestión repercuta positivamente en los consumidores y contribuya a prevenir nuevas situaciones como la vivida”, expone Landaburu.
Asimismo, la Unión de Autónomos advierte contra las estimaciones de pérdidas económicas desde posiciones interesadas o sin rigor estadístico. Si bien es evidente que muchas personas autónomas han perdido ingresos, es necesario que cualquier evaluación de impacto se realice con criterios técnicos, datos oficiales y herramientas analíticas contrastadas. Cifras lanzadas sin verificación pueden generar más confusión que soluciones, y no ayudan al diseño de medidas eficaces. “Hay que dejar de actuar en clave de parche y empezar a hacerlo en clave de estructura, el trabajo autónomo representa a más de 3 millones de personas, no podemos seguir dependiendo de la buena voluntad o del impulso del momento cada vez que algo se desestabiliza”, añade Landaburu. Por todo ello, reiteran que es imprescindible avanzar en la consolidación de un sistema de cotización por ingresos reales bien articulado, acompañado de coberturas por contingencias extraordinarias, ayudas por interrupción involuntaria de actividad y un marco de respuesta automática que no dependa de la excepcionalidad política del momento.
La Organización aplaude especialmente el compromiso mostrado por el sector público, que ha estado a la altura de las circunstancias garantizando el orden, la atención sanitaria, la movilidad y el suministro progresivo en medio de la incertidumbre. UATAE también quiere reconocer públicamente la actitud ejemplar del sector del taxi, que de forma voluntaria se ofreció a realizar servicios de transporte gratuitos para personas afectadas, demostrando su papel esencial como servicio público.
Por último, la organización destaca y felicita el comportamiento cívico y ejemplar de toda la ciudadanía española que ha sido la clave para que no se produjeran desórdenes públicos ni problemas reseñables de protección civil.

