UATAE participa en el acto ‘Juventud ≠ Precariedad’ y reclama que el trabajo autónomo juvenil no sea una salida precaria sino una opción con derechos

POWER POINT. PRESENTACIONES GRÁFICAS.
  • La Organización defiende que el autoempleo debe ser una elección digna y no una imposición camuflada en forma de falsos autónomos, becas encubiertas o contratos sin derechos
  • Landaburu, “el trabajo autónomo para la juventud debe dejar de ser refugio y empezar a ser futuro”

 Madrid, 23 de mayo de 2025

La precariedad no solo se mide en contratos basura o salarios bajos. Se mide también en el acceso a una vivienda, en la falta de protección social, en la imposibilidad de proyectar futuro. Para la juventud ser autónomo a menudo significa enfrentarse a un doble castigo, no solo cargar con la incertidumbre económica de levantar una actividad económica a diario, sino además quedar fuera de las condiciones mínimas de acceso a un alquiler por no tener nómina, por no encajar en los modelos tradicionales o por tropezar una y otra vez con trabas burocráticas imposibles. Una situación que expulsa, margina y condena a muchos jóvenes a la informalidad o al abandono del proyecto antes siquiera de empezar. Esta mañana la Unión de Asociaciones de Trabajadores Autónomos y Emprendedores (UATAE) acude al acto organizado por la ministra de Juventud, Sira Rego, y la ministra de Trabajo y Economía Social, Yolanda Díaz, bajo el lema ‘Juventud ≠ Precariedad. Los derechos laborales de las personas jóvenes’, contará con la presencia de organizaciones juveniles, sindicales, sociales y del tejido productivo, que abordarán estas cuestiones entre otras.

En ese sentido, desde UATAE trasladan la necesidad urgente de redefinir el trabajo autónomo entre la población joven, alejándolo de los esquemas de precariedad y vulnerabilidad que, en demasiadas ocasiones, lo han convertido en una salida obligada ante la falta de oportunidades en el empleo asalariado. Lejos de ser un espacio de libertad o desarrollo profesional, muchas personas jóvenes terminan recurriendo al trabajo autónomo bajo esquemas de falsos autónomos, contratos mercantiles forzados o becas que ocultan relaciones laborales encubiertas. Porque como afirma María José Landaburu, secretaria general de UATAE, “si el trabajo autónomo se presenta como única opción es porque algo falla, queremos que la juventud que emprenda lo haga con derechos, con acompañamiento, con protección y con futuro”.

UATAE valora positivamente el impulso del Gobierno a nuevas medidas laborales que buscan dignificar el empleo juvenil, pero insiste en que ese compromiso se extienda especialmente al ámbito del trabajo autónomo, que no puede seguir siendo un terreno sin red, donde miles de jóvenes quedan excluidos de la protección social más básica. La Unión de Autónomos reclama una mayor vigilancia sobre el uso fraudulento del trabajo autónomo en sectores como el reparto a domicilio, la hostelería o el ámbito creativo y cultural, donde se detectan prácticas sistemáticas de precarización. Asimismo, UATAE defiende la necesidad de impulsar programas públicos de formación, asesoramiento y apoyo económico para que el autoempleo juvenil se convierta en una alternativa viable y no en un callejón sin salida.

No se puede hablar de juventud y empleo sin hablar de vivienda, derechos y sostenibilidad vital. La falta de garantías para alquilar, los elevados precios de los locales y la desprotección jurídica no pueden seguir siendo parte del paisaje habitual del autoempleo joven. “Si se quiere que los jóvenes construyan país desde su iniciativa y talento, es necesario dejar de ponerles piedras en el camino y empezar a tender puentes”, matiza Landaburu. La juventud no puede seguir pagando el precio de un modelo que les margina y les precariza. Es momento de que el trabajo autónomo deje de ser una trinchera y se convierta, por fin, en un lugar donde también se pueda vivir. “El emprendimiento joven no puede construirse sobre la desprotección, si queremos un país con juventud autónoma, tenemos que garantizar también una juventud con derechos”, reitera Landaburu.