Madrid, 17 de octubre de 2025.
El trabajo autónomo en España mantiene una situación de estabilidad contenida marcada por la presión estructural de costes y por una percepción mayoritariamente negativa de la economía del país. Así lo refleja la tercera oleada del Observatorio del Trabajo Autónomo impulsado por UATAE, que sitúa la media de ingresos netos mensuales en 1.852 euros y confirma que, aunque se aprecia una ligera mejora respecto a anteriores mediciones, persisten importantes tensiones económicas en el colectivo. El estudio muestra un tejido productivo consolidado y con recorrido en el tiempo. La media de antigüedad en el Régimen Especial de Trabajadores Autónomos se sitúa en 11,1 años y prácticamente la mitad del colectivo acumula más de una década de actividad, con un 25% que supera los veinte años de trayectoria. Este dato evidencia que el trabajo por cuenta propia no es una realidad coyuntural, sino una estructura estable de la economía española. Las actividades profesionales, científicas y técnicas continúan concentrando el mayor peso, seguidas por la construcción, las actividades sanitarias y de servicios sociales y el comercio.
En el plano económico, aunque la media de ingresos experimenta un leve incremento, la capacidad real de ahorro sigue siendo limitada. El 48% declara que consigue ahorrar algo cada mes, mientras que un 29% llega justo a final de mes y un 12% reconoce haber tenido que recurrir a sus ahorros más de lo deseado. Un 3% afirma haber tenido que contraer deuda. La valoración media de la situación económica personal se mantiene en 3,1 puntos sobre 5, reflejando una percepción de estabilidad moderada pero sin sensación de holgura financiera. La fiscalidad continúa encabezando la lista de problemas que más afectan a los negocios, señalada por el 24% del colectivo, seguida de la competencia y del aumento de precios y costes. También destacan la caída de la facturación o de ventas, los gastos estructurales, la burocracia y la cuota de autónomos. Estos datos confirman que el principal foco de preocupación no es únicamente la demanda, sino el conjunto de cargas fijas y costes operativos que condicionan la rentabilidad y la sostenibilidad de la actividad.
La percepción sobre la situación económica general de España se mantiene claramente crítica. El 42% la califica como mala o muy mala, frente a un 18% que la considera buena o muy buena, situando la valoración media en 2,6 sobre 5. Entre los principales problemas del país, el colectivo identifica la política y la vivienda como las cuestiones más señaladas, seguidas por la inmigración, la corrupción, el paro y la fiscalidad. La preocupación por el acceso a la vivienda experimenta un incremento significativo en esta oleada, situándose como uno de los ejes centrales de inquietud social. Para UATAE, los datos de esta tercera oleada evidencian que, aunque se observa una ligera mejora en los ingresos medios, el trabajo autónomo sigue operando bajo una presión estructural derivada de la fiscalidad, el aumento de costes y la incertidumbre económica general. La consolidación del colectivo en términos de antigüedad y permanencia no elimina la vulnerabilidad que generan los márgenes estrechos y la exposición constante a variaciones en precios, consumo y entorno regulatorio. Garantizar estabilidad, protección social adecuada y un marco que favorezca la viabilidad de los comercios continúa siendo una prioridad para fortalecer un sector que constituye uno de los pilares esenciales del tejido productivo.
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