La mitad del trabajo autónomo apenas llega a fin de mes mientras la fiscalidad y el aumento de costes siguen siendo sus principales preocupaciones -

La mitad del trabajo autónomo apenas llega a fin de mes mientras la fiscalidad y el aumento de costes siguen siendo sus principales preocupaciones

Madrid, 2 de julio de 2025.

El trabajo autónomo en España muestra signos de consolidación, pero también importantes tensiones estructurales que afectan directamente a su estabilidad económica. Así se desprende de la segunda oleada del Observatorio del Trabajo Autónomo impulsado por UATAE, que sitúa la media de ingresos netos mensuales en 1.842 euros y revela que tres de cada diez personas trabajadoras autónomas llegan justas a final de mes. El estudio confirma que se trata de un colectivo con una trayectoria prolongada en el tiempo. La media de antigüedad en el Régimen Especial de Trabajadores Autónomos alcanza los 11,5 años y más de la mitad lleva más de una década desarrollando su actividad, lo que evidencia un tejido productivo consolidado y estructural dentro de la economía española. Las actividades profesionales, científicas y técnicas concentran el mayor porcentaje del colectivo, seguidas por el comercio y la reparación, la construcción y la hostelería, sectores que tradicionalmente sostienen buena parte del empleo por cuenta propia.

Sin embargo, la estabilidad en el tiempo no implica necesariamente tranquilidad económica. Aunque el 48% afirma que logra ahorrar algo cada mes, un 30% declara que llega justo a final de mes y un 11% ha tenido que recurrir a sus ahorros más de lo que considera adecuado. Incluso un 4% reconoce haber tenido que contraer deuda. La valoración media de su situación económica personal se sitúa en 3,1 puntos sobre 5, una puntuación que refleja una estabilidad frágil, condicionada por márgenes estrechos y escasa capacidad de maniobra ante imprevistos. La fiscalidad continúa siendo el principal problema señalado por el colectivo, identificada como la cuestión que más afecta a sus negocios, seguida de la competencia y del aumento de precios y costes. También aparecen con fuerza los gastos estructurales del negocio, la falta de clientes y la inestabilidad económica general. Estos datos reflejan que las dificultades no provienen únicamente de la dinámica del mercado, sino también de un entorno de costes fijos y cargas estructurales que limitan la rentabilidad y la capacidad de crecimiento.

La percepción sobre la situación económica general del país es mayoritariamente negativa. Un 42% califica la economía española como mala o muy mala, mientras que solo una minoría la considera buena o muy buena. La nota media otorgada a la situación económica del país se sitúa en 2,6 sobre 5, lo que evidencia un clima de desconfianza e incertidumbre que influye directamente en la actividad por cuenta propia. Entre los principales problemas que identifican en España destacan la política, la corrupción y el acceso a la vivienda, junto a la inmigración y la fiscalidad. Para UATAE, los resultados de esta segunda oleada del Observatorio confirman que el trabajo autónomo constituye un pilar estructural de la economía española, pero lo hace desde una posición de vulnerabilidad que exige respuestas públicas orientadas a garantizar estabilidad, protección social y condiciones que permitan desarrollar la actividad con seguridad y perspectivas de futuro. La consolidación del colectivo no puede ocultar que una parte significativa del mismo continúa operando con márgenes ajustados y sometida a una presión constante de costes y cargas que dificultan su sostenibilidad a largo plazo.

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