Madrid, 15 de marzo de 2024.
- UATAE avanza en su plan para reforzar el trabajo autónomo en un mercado cada vez más hostil
- La Organización está fijando encuestas, reuniones clave y un grupo de trabajo representativo para detectar barreras y los retos diarios que afronta el colectivo
El trabajo autónomo no puede seguir funcionando con reglas pensadas para otro tiempo. La digitalización es obligatoria, el acceso a la contratación pública sigue siendo un laberinto infranqueable, la desigualdad de género sigue pesando sobre las trabajadoras por cuenta propia y la responsabilidad social sigue siendo un privilegio de las grandes empresas. Frente a esta realidad, la Unión de Asociaciones de Trabajadores Autónomos y Emprendedores (UATAE) ha intensificado su trabajo con el conjunto del colectivo, poniendo en marcha un plan de acción basado en el análisis, el asesoramiento y la intervención directa en las instituciones. El primer paso ha sido el lanzamiento de encuestas estructuradas a trabajadoras y trabajadores autónomos y microempresas. No se trata solo de números, sino de entender en qué punto están realmente las y los autónomos en materia de digitalización, acceso a financiación, participación en licitaciones públicas y condiciones laborales. Los datos serán la base para una estrategia de cambio que no parta de intuiciones, sino de realidades concretas. «Nos cansamos de que se hable de las y los autónomos desde el desconocimiento, queremos poner sobre la mesa datos reales y acabar con el discurso vacío de que ‘todo va bien’ cuando sabemos que no es así», expone María José Landaburu, secretaria general de UATAE.
UATAE ha iniciado una ronda de reuniones institucionales con organismos clave para identificar sinergias y desafíos en el acceso de las y los autónomos a la contratación pública. En estos encuentros se han puesto sobre la mesa las barreras que hacen que la mayor parte del dinero público destinado a contrataciones termine siempre en manos de grandes empresas, dejando fuera a miles de profesionales independientes y pequeños negocios. Para seguir afinando el diagnóstico, se ha llevado a cabo la primera sesión del grupo de trabajo representativo, compuesto por autónomas y autónomos de distintos sectores. El objetivo es claro, identificar barreras concretas y validar los objetivos estratégicos del proyecto. El análisis preliminar de los datos empieza a mostrar patrones claros, desde que el acceso a la digitalización sigue siendo desigual, con autónomas y autónomos que dependen de herramientas básicas mientras otros no han podido dar el salto tecnológico por falta de formación o inversión. A que las autónomas siguen en desventaja, con menor acceso a financiación y más dificultades para escalar sus actividades económicas. O que la contratación pública sigue blindada, con pliegos de condiciones diseñados para empresas de gran tamaño que dejan fuera a los pequeños.
Tras esta primera fase de análisis, se ha llevado a cabo una segunda sesión del grupo de trabajo representativo para discutir estos hallazgos y recoger retroalimentación sobre las propuestas emergentes. Aquí es donde empieza el trabajo clave, transformando los datos en acciones concretas. El diseño y validación inicial de las guías prácticas ya está en marcha por parte de UATAE. «Estas guías no serán simples manuales teóricos, sino herramientas reales que las y los autónomos puedan usar para acceder a licitaciones públicas, mejorar su digitalización o reforzar su responsabilidad social», matiza Landaburu. Además, la Unión de Autónomos está preparando encuentros de asesoramiento y jornadas presenciales para que estas iniciativas no queden en un debate institucional, sino que lleguen directamente a quienes más lo necesitan.

