ENTREVISTA A ANA BUJALDÓN

ANA BUJALDÓN preside la Federación Española de Mujeres Directivas, Ejecutivas, Profesionales y Empresarias (FEDEPE) desde el año 2009, la cual forma parte de UATAE. En la presente entrevista comparte con nosotros su conocimiento y opiniones a cerca de la situación de la mujer en el terreno laboral y del emprendimiento.

- En la actualidad, ¿Con qué impedimentos y desigualdades aún se encuentra la mujer?

Me parece muy acertado diferenciar entre impedimento y desigualdad. Hoy en día la ley garantiza que las mujeres no tengamos impedimentos que hace sólo 40 años sí teníamos. Por ejemplo: la autonomía económica, el acceso legal a cualquier profesión y formación o incluso la titularidad compartida de las explotaciones agrarias, regulada legalmente en 2011. Sin embargo, esta igualdad “formal” no se ha trasladado a la vida real en muchos e incontables aspectos. Los hombres y mujeres no partimos de igual situación ante los retos profesionales, ni a la hora de dar respuesta a las necesidades vinculadas a los cuidados o a las responsabilidades domésticas. No somos iguales en los sueldos que recibimos, ni en el número horas de trabajo (remunerado y no remunerado). Tampoco en cómo se construyen los estereotipos de género somos iguales. Todas estas desigualdades, a su vez, se transforman en impedimentos para el pleno desarrollo personal y profesional de las mujeres.

- Trabajan por el emprendimiento y el desarrollo laboral de la mujer, ¿cuáles son vuestros principales objetivos? ¿Y los proyectos en los que vais a participar en 2016? ¿Qué retos os planteáis a corto plazo y que permitirán un cambio en la situación de la mujer?

Nuestro principal objetivo es construir un entorno profesional digno para la valía, talento y formación de las mujeres españolas. Aspiramos a erradicar todas esas desigualdades que antes hemos recordado. Según el Informe Global de la Brecha de Género 2015 del Foro Económico Mundial, la brecha entre hombres y mujeres en salud, educación, oportunidades económicas y representación política se ha cerrado un 4% en los últimos 10 años y la brecha económica tan solo un 3%. Sus proyecciones señalan que a este ritmo se tardarán otros 118 años en cerrar la brecha salarial, por ejemplo. Esto tiene consecuencias muy graves como la feminización de la pobreza agravada en la vejez por el acumulado de esta brecha y que se traducen en pensiones bajas, muy inferiores al trabajo real realizado durante toda su vida por las mujeres.

Así que nuestro reto es pisar el acelerador. ¿Y cómo conseguirlo? Pues nuestra misión es analizar la realidad de las mujeres en los ámbitos laborales y de liderazgo, visibilizar mujeres líderes en su campo, concienciar en entornos empresariales, impulsar actividades de formación y de networking, impulsar la iniciativa emprendedora y el trabajo autónomo. A corto plazo hemos decidido siempre actuar en nuestro entorno con programas que creemos pueden ser útiles para mujeres emprendedoras, autónomas, trabajadoras o empresarias que, por ejemplo, encaran procesos de internacionalización. Mprende+21, Evoluciona y el ciclo de jornadas #MujerExportadora junto al ICEX son un ejemplo de estas apuestas realizadas el año pasado. Algunas de ellas continuarán en 2016. Precisamente este año que empezamos es muy importante para FEDEPE puesto que celebramos el 25 aniversario de los Premios FEDEPE, una herramienta clave de nuestra Federación para poner en valor el éxito de la gestión en femenino, modelos alternativos de liderazgo y el compromiso de medios de comunicación y empresa con el impulso de la promoción profesional de las mujeres. Es importante visibilizar modelos de mujeres empresarias y directivas y romper así estereotipos al tiempo que otras mujeres encuentran en ellas identificación e inspiración.

- Aunque la mujer es emprendedora, en el pasado 2015 ha habido un frenazo en el acceso de la mujer al trabajo por cuenta propia, registrando prácticamente la mitad del crecimiento que se obtuvo en 2014, ¿cuáles cree que son las principales razones?

Es complicado realizar un diagnóstico exacto. Sin embargo yo me considero a mí misma como emprendedora, lo he sido desde muy joven, y conozco bien las barreras con las que te encuentras, sobre todo al principio. El contexto de crisis económica ha sido un catalizador del trabajo autónomo, pero no ha ayudado a la consolidación de los proyectos, y la barrera de la financiación sigue ahí. Los estudios señalan que las mujeres solemos ser más prudentes y precavidas en la valoración de riesgos. Pero, sin embargo, aquellas que finalmente dan el paso y deciden liderar su propio negocio o modelo de autoempleo suelen dirigir empresas o carreras profesiones que son más sostenibles y rentables. Las mujeres somos efectivas. Obtenemos buenos resultados económicos, lo que necesitamos son oportunidades para poder seguir demostrándolo. Queremos poder competir porque la excelencia además es uno de nuestros grandes potenciales.

- ¿Con qué barreras se encuentra principalmente la mujer a la hora de iniciar una actividad empresarial?

Como he señalado, la principal barrera sigue siendo la financiación. Hay ideas, muy buenas ideas. También hay muy buen nivel formativo, mejor que el de los hombres en términos generales. En este punto también señalaría la barrera de la confianza. La confianza hacia las mujeres emprendedoras para abrir nuevos nichos de mercado o para conseguir proyectos profesionales de mayor envergadura económica. La conciliación con la vida personal también es una barrera. El trabajo autónomo y emprendedor permite organizar tus horarios y prioridades buscando el mejor equilibrio según cada circunstancia, pero en ocasiones las dinámicas del mercado imponen reuniones a última hora de la tarde, viajes internacionales o estar conectada 24 horas 7 días a la semana.

- ¿Cuáles son los principales pasos evolutivos que considera que se han dado en las últimas décadas? ¿Con qué barrera aún no hemos roto y cree que será difícil?

Hemos avanzado legalmente y en muchos aspectos sociales desde el punto de vista de las libertades. Pero no hemos roto con un sistema patriarcal que sigue levantando barreras, algunas de ellas invisibles. Personalmente creo que estas los barreras son las más difíciles de eliminar. Existe cierta ceguera social ante la realidad de este equilibrio de género pese a que las mujeres somos el 52% de la población. Cuando compartimos nuestras experiencias, nuestras necesidades, nuestras prioridades, las mujeres coincidimos en esta sensación de que cuesta el doble compaginar la vida personal y la profesional, en que a veces llevamos demasiado peso en la mochila que incluso puede afectar a nuestra salud y que estamos sometidas a la doble lupa o a la deformación del sexismo. Es decir, cuando, por ejemplo, se juzga a una mujer en posición de liderazgo en función de su apariencia o de sus decisiones en materia de familia o libertad sexual.

- ¿Cuáles diría que son las claves para el desarrollo de una carrera profesional?

Formación, continua adaptación, dedicación, dosis de esfuerzo y también pasión por lo que se está haciendo.

- A las indecisas, pero entusiastas por emprender ¿Qué les diría?

Que analicen bien su decisión: con datos objetivos, con un plan de negocio y viabilidad, que compartan su idea/proyecto con alguien experto y de confianza para escuchar su feedback, que se rodeen de gente buena, de un buen equipo que se comprometa con su iniciativa. Es muy importante partir siempre desde una actitud de flexibilidad en la hay que incluir la aceptación en caso de que el plan no prospere. Pero, si una vez dados todos estos pasos, teniendo indicadores que apuntan a que es posible poner su modelo de negocio en marcha, si con todo esto sobre la mesa aún dudan, les diría que confíen en su valía. También que investiguen herramientas y programas de apoyo que organizaciones como FEDEPE o UATAE ponen en marcha. Y, por último, les felicitaría porque han comenzado una aventura apasionante.

- ¿Cómo ve la evolución de la igualdad entre hombres y mujeres representando puestos de alto rango, donde antes, quizás era imposible?

Sinceramente la veo muy lenta. La ley de igualdad de 2007 fijó 2015 como horizonte para conseguir que, al menos, la representación femenina en los consejos de administración de las grandes empresas alcanzara el 40%. Pero, en 2015 esta cifra se situó en un 17,32%. El número de consejeras en compañías del Ibex es 73 y ocupan 80 puestos. En Europa la media no es mucho más equilibrada, un 20,2%. Pero seguimos por debajo. No nos acercamos a la paridad y al equilibrio a la velocidad lógica de una sociedad con tantas candidatas preparadas y con voluntad de asumir puestos de máxima responsabilidad.

- ¿Considera que nuestro país sigue pecando de machismo?

Sí. Lo más triste es comprobar cómo diferentes estudios sociológicos nos muestran que los adolescentes de hoy en día tienen actitudes y convicciones machistas. Esto no debería estar pasando en una sociedad que apueste por una verdadera educación en igualdad. Yo soy madre de dos hijos y me parecería inconcebible que ellos se sintieran superiores a sus compañeras y amigas.

Así que, desafortunadamente, sí, vivimos en un país machista donde su expresión más dura y cruel es el asesinato de decenas de mujeres cada año. Y no hemos conseguido ponerle fin a una violencia que si tuviera otro tipo de sesgo sería una prioridad en todas las políticas y ámbitos de la sociedad. En parte, esta perpetuación del machismo tiene que ver con una nueva dinámica por la que se le niega. A quien se le señala o recrimina comentarios, actitudes o relaciones basadas en el sexismo y el machismo, experimenta una primera reacción, casi un reflejo, de negación del machismo, de cuestionamiento de la crítica sin dar el paso de analizar el por qué se le ha planteado. Esto ocurre especialmente entre los hombres, pero también entre las mujeres. Por suerte también existen ejemplos en una dirección esperanzadora y cada día hay más hombres dispuestos e involucrados para ser agentes activos de igualdad en su ámbito laboral y en su vida personal. Luchar contra el machismo requiere de la complicidad de todos y todas.

- FEDEPE forma parte de UATAE ¿Qué os supone participar conjuntamente en vuestras organizaciones?

Compartir experiencias, sinergias, saberes. En FEDEPE entendemos el emprendimiento como una fórmula de liderazgo profesional y en nuestro colectivo las mujeres autónomas tienen un peso importante. Coincidimos con UATAE en nuestra convicción por impulsar el trabajo de la sociedad civil para construir un entorno profesional mejor para todos y para todas. Porque, además, el talento femenino es un activo que no está siendo rentabilizado y que ha acreditado sobrada rentabilidad y eficiencia.

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